franciscanos y guaraniesLa Orden de San Francisco de Asis, aprobada en 1212 por el Papa Inocencio III, llegó a Paraguay en la segunda mitad del Siglo XVI, y fundaron varias ciudades,dejando su legado religioso y cultural de gran magnitud, y esas expresiones se ven reflejadas en los pueblos de: Capiatá, Itá, Yaguarón, Altos, Atyrá, Ypané, Piribebuy, Caazapa y Tobatí. Uno de los grandes misioneros de esa orden fue el padre Alonso de San Buenaventura, compañero de los padres Martin Ignacio de Loyola, y de Luis de Bolaños.fray luis de bolaños

Este último fue el innovador del concepto de “reducciones” que luego implementarían los padres jesuitas. Los franciscanos evangelizaron a los nativos guaraníes consiguiendo una simbiosis de la cultura hispana con la cultura guaraní que caracteriza la identidad paraguaya, y que dio nacimiento al barroco Hispano-Guaraní que hoy se encuentra en la mayoría de las obras patrimonio de los pueblos mencionados.Los magníficos retablos de Yaguarón, Atyra, Tobatí y Piribebuy, que datan casi todos del siglo XVIII, las tallas de imágenes sacras y los exquisitos púlpitos que se encuentran en Capiatá y Valenzuela. Altos y otras localidades, son los elementos visuales de incomparable valor que testimonian la presencia franciscana en el Paraguay.