MUSEO SAN IGNACIO2San Ignacio Guazú, ubicada a 225 km de Asunción. Es conocida como la “Capital del Barroco Hispano-Guaraní”.

Fundada el 29 de diciembre de 1609 por los sacerdotes jesuitas Marcial de Lorenzana y Francisco de San Martín, acompañados por el Cacique Arapysandú, quien los llevó hasta sus tierras, donde levantaron un altar y se celebró la primera misa.

La misión jesuítica oficialmente fue establecida en 1610 como “San Ignacio Guazú” para ser distinguida de “San Ignacio Miní”, ubicada en la provincia de Misiones, Argentina. En febrero de 1610, el padre Roque González de Santa Cruz organizó la fundación, convirtiéndola en el centro de las reducciones jesuíticas de las Misiones en el Paraguay. De San Ignacio partieron los jesuitas a fundar otros pueblos: Santa Rosa, Santiago, Santa María, San Cosme y Damián, incluso Encarnación y otras localidades.

Originalmente ubicada en la actual “Santa Rita”, de allí pasa a “Santiago” y luego a su actual ubicación, fue un pueblo errante. Los primeros pobladores de San Ignacio, los indígenas aprendieron artes de los maestros europeos.

san ignacio

El museo diocesano de San Ignacio Guazú, llamado oficialmente Museo Diocesano de Arte Jesuítico Guaraní está ubicado en el centro de San Ignacio Guasú,  se exhiben, en 4 salas, 30 imágenes talladas por los indígenas de la época en madera policromada hace más de 300 años.Las pinturas policromadas de los santos fueron extraídas de savias naturales del lugar y preparadas en los mismos talleres de las reducciones. Los temas son: La Creación, La Redención, La Historia de Cristo en la Iglesia y La Compañía de Jesús.
En diciembre del año 1609, a pedido del cacique Arapysandú, el padre Marciel de Lorenzana fundó la primera Reducción de los Jesuitas en Paraguay, a la que llamó SAN IGNACIO. Después del P. LORENZANA, en 1612 el superior de la nueva reducción de SAN IGNACIO GUASÚ fue el padre Roque González de Santa Cruz, que la consolidó.

El asentamiento definitivo de la Reducción de San Ignacio ocurrió en 1667, cuando se encontró el lugar ideal en el que actualmente está enclavada la ciudad. Los Jesuitas juntamente con los indios construyeron la nueva reducción y permanecieron en ella hasta el año 1768, fecha en la que los padres fueron expulsados del Paraguay, así como de todos los territorios españoles por el rey Carlos III. En 1927 volvieron los jesuitas al Paraguay y en 1933 el padre Vericat fue nombrado párroco de San Ignacio. Desde entonces los jesuitas han atendido la Parroquia hasta el día de hoy.